"¿Por qué huís cobardemente? Triunfad sobre la tierra, que en el cielo veréis la recompensa" (Boecio)



sábado, 9 de mayo de 2009

Dulce oscuridad

El Lucero del alba, Alphonse Mucha, 1902.


Herida abierta impregnada de veneno

amarga letanía de sueños inconclusos;
palabras, ilusiones, recuerdos;
promesas incumplidas
dibujadas en la arena.

Lágrimas negras en la noche de Saturno,
esperanza envejecida,
resquebrajada como hojas amarillas.

Todo se desvanece,
se marchita, se pudre,
gira y se confunde
en las aguas cenagosas del olvido.

Envuélveme,
deliciosa nube de sagrada vacuidad,
destruye el mutable envoltorio,
monstruosa barrera
que me separa de lo eterno,

y ya nada,
nada podrá llenar
esa copa
que todo lo contiene.

Sólo mi amada quedará.
Sólo ella,
brillando como el Lucero
en la dulce oscuridad.

8 comentarios:

juan dijo...

"Envuélveme,
deliciosa nube de sagrada vacuidad".

Con tu permiso, me quedo con esto.

Abrazo,

J

Fedonte dijo...

Excelente

joaquín huertas dijo...

Amigo Sahaquiel,

acabo de leer los desgarradores versos de Lucrecio "Herida oculta", los cuales son comentados por Marsilio Ficcino en su obra "De amore", aludiendo a la necesaria renuncia de la posesión de los cuerpos para de alguna manera experimentar la transformación de las almas enamoradas.


"Al fin, cuando, los miembros pegados,
saborean la flor de su placer,
piensan que su pasión será colmada,
y estrechan codiciosamente el cuerpo
de su amante, mezclando aliento y saliva,
con los dientes contra su boca, con los ojos
inundando sus ojos, y se abrazan
una y mil veces hasta hacerse daño.
Pero todo es inútil, vano esfuerzo,
porque no pueden robar nada de ese cuerpo
que abrazan, ni penetrarse y confundirse
enteramente cuerpo con cuerpo.
..........................................
Y es que ellos mismos saben que no saben
lo que desean, y al mismo tiempo, buscan
cómo saciar ese deseo que los consume,
sin que puedan hallar remedio
para su enfermedad mortal:
hasta tal punto ignoran dónde se oculta
la secreta herida que los corroe."


Los poetas neoplatónicos del renacimiento destacaron especialmente en sus obras el anhelo por la Venus Urania, unica que puede colmar totalmente el deso del enamorado, algo que la Venus terrena nunca consigue.

El texto lo he encontrado en la obra de la investigadora puertorriqueña Luce Lopez-Baralt titulada, "Asedios a lo indecible, San Juan de la Cruz canta al éxtasis transformate".

Sahaquiel, tus versos también desgarradoramente
hermosos.

Un abrazo

Soledad dijo...

Así sea.

Juanarmas dijo...

"y ya nada,
nada podrá llenar
esa copa que todo lo contiene".

Sacmis dijo...

Wauu........que profundo el poema, me llego al alma realmente....
Esta muy interesante tu blog...

bueno que estes bien....

Anónimo dijo...

Muy bueno Sahaquiel. Me alegra ver que la generación joven, más liberada de prejuicios racionalistas, recupera la relación entre poesía y verdad. Relación que las antiguas tradiciones conocían muy bien, pero que luego se perdió, con excepciones por supuesto, debido a la fatídica tendencia a considerar lo poético como algo puramente subjetivo sin relación con las verdades más altas y universales.

Si sigues escribiendo así, te seguiré leyendo... :-)

Máximo

Sahaquiel dijo...

Gracias a todos por sus palabras.
Abrazos.