"¿Por qué huís cobardemente? Triunfad sobre la tierra, que en el cielo veréis la recompensa" (Boecio)



martes, 10 de febrero de 2009

¿Dónde estás?



¿Dónde estás,
Mensajera de la Noche?
¿dónde están las huellas
que ya no puedo seguir?
En vano te busqué
por aviesos caminos;
en vano adoré
ídolos de fango
clamando tu perdón.
Sólo puedo gritar,
gritar desesperado,
en la amarga
melancolía del exilio.
Quiero volver a tí,
quiero inmolarme
en el altar de tu templo
quiero sentir
el filo de la espada
traspasando mi cuerpo.
De mil proezas
puedo ser capaz
si me dejas ver,
Señora de la Oscuridad,
tu rostro sagrado
despojado del Velo,
si puedo arder
con el calor penetrante
de tu ígnea mirada
y beber extasiado
de la Fuente preeterna
que brota a tus pies.

.·.

2 comentarios:

Álvaro Rojas dijo...

Precioso.

Enhorabuena por este excelente espacio.

Un saludo.
Álvaro R.

Sahaquiel dijo...

Álvaro: Muchas gracias por tus palabras.

Me alegra contar con tu visita. En cuanto pueda, seguiré recorriendo tu espacio.

Saludos!