"¿Por qué huís cobardemente? Triunfad sobre la tierra, que en el cielo veréis la recompensa" (Boecio)



miércoles, 11 de febrero de 2009

Conjunctio


Sol de medianoche,
luna del amanecer,
a las esferas celestes
dirijo mi oración.
Agua seca,
fuego húmedo,
negro sobre blanco,
lo denso
cubre lo sutil.
El rey y la reina,
el anciano y la niña,
el caballero y su doncella;
como amantes sin tiempo,
tendidos en el lecho,
sus cuerpos se funden
en idílica unión.

Azufre y Mercurio,
Sal de los Sabios,
Divina Trinidad.
Al Uno sin Nombre,
agradezco la visión.

.·.

5 comentarios:

Acuarius dijo...

luz

juanarmas dijo...

El centro de la paradoja que unifica los contrarios.

Un abrazo.

juan

pd: cambiados los enlaces. Me gusta :)

Sahaquiel dijo...

Sol Lunar: Luz y Oscuridad, diría yo, ya que estamos con las dualidades.

Juan: En la coicidentia oppositorum encontramos aquello que realmente es.

Abrazos

LUNA dijo...

Que precioso poema , se puede EXPERIMENTAR ESTO AL VER una persona por primera vez,me gustaria que me contestaras Sahaquiel,por supuesto no estaba en un estado normal de conciencia.LUNA.

Sahaquiel dijo...

Luna: Gracias por tus palabras, aunque no entendí completamente lo que quisiste decir.
Besos