"¿Por qué huís cobardemente? Triunfad sobre la tierra, que en el cielo veréis la recompensa" (Boecio)



domingo, 28 de septiembre de 2008

"Bendito sea Dios que nos dió el entendimiento, insaciable en el tiempo, cuyo deseo como no tiene fin, conoce lo inmortal por encima de la corruptibilidad temporal, por su deseo insaciable temporalmente y sabe que no puede saciar su deseada vida intelectual más que en la fruición del óptimo e inmenso bien, que nunca defrauda, en el cual la fruición no pasa al pretérito porque no decrece en la fruición. Usando de un ejemplo corporal, es casi como si un hambriento se sentara a la mesa de un gran rey en donde por su deseo se le sirviera un alimento cuya naturaleza consistiera en que saciando, al mismo tiempo agudizaba el apetito, y que este alimento nunca faltase. Es evidente que el comensal se saciaría continuamente y continuamente apetecería el mismo alimento, y siempre se dirigiría deseosamente a él, y siempre sería capaz de ingerirle, pues la virtud de este alimento consistiría en mantener siempre inflamado el deseo del alimentado.

Es ésta, pues, la capacidad de la naturaleza intelectual, porque recibiendo en sí la vida, la conserva en ella misma según su naturaleza convertible. Como el aire transforma en luz los rayos que recibe del sol. Por esto, el entendimiento, como es una naturaleza incunable hacia lo inteligible, no entiende sino las cosas universales, incorruptibles y permanentes, porque la verdad incorruptible es su objeto, hacia el que se dirige intelectualmente, verdad que aprehende en la eternidad en la quieta paz de Cristo Jesús."

(Nicolás de Cusa, La Docta Ignorancia, Libro tercero)

7 comentarios:

Filô dijo...

"Bendito sea Dios que nos dió el entendimiento" verdad que muchos mortales aún no han entendido. Gracias Sahaquiel, este fragmento inspira paz y esperanza. Un fuerte abrazo,
F.

Sahaquiel dijo...

Gracias por el comentario, Filô. En verdad, son muchísimos los fragmentos que podrían citarse de una obra tan bella y depurada como es "La Docta Ignorancia".
Un abrazo!

Núria dijo...

Hola Sahaquiel,
un texto extraordinario como el autor que lo formula. Siempre es oportuno volver a considerar a estos autores que tienen de la iglesia y de la fe cristiana un pensamiento tal elevado y universal. Pues eso hace que podamos considerar que ellos son la verdadera iglesia.

El fragmento que has elegido me ha llevado a otro del “cusiano” donde afirma que “la fe es el comienzo del conocimiento intelectual” y recuerda a Isaías que dice “Si no creyereis, no comprenderéis” N. de Cusa también señala que “donde no hay una fe sana, no hay verdadera inteligencia (…) no hay fe más perfecta que la vedad, que es Jesús.
¡Quien puede dejar de comprender que el don por excelencia de Dios es la fe perfecta!”

Un abrazo y me alegro mucho de que tus estudios universitarios te dejen un poco de tiempo para activar tu espacio.

Un abrazo para ti y saludos cordiales a tus lectores.
N.

Anonymous dijo...

Muy bueno tu blog, me ha gustado mucho seguir todas las entradas. Acabo de ser iniciado en una logia y los temas que tocas me interesan mucho.
¿Puedes darme alguna bibliografia que consideres interesante para mi grado?
Muchas gracias.
Ciro:.

Sahaquiel dijo...

Núria: Así es... autores como Nicolás de Cusa, Dioniso Areopágita o el gran Meister Eckhart nos hacen buscar en medio de este mundo disperso ese auténtico legado espiritual que nos dejó el Cristianismo, una vía más para vincularnos a la Tradición Unánime.
Un Fuerte Abrazo..

Sahaquiel dijo...

Querido Ciro: ¡Bienvenido al blog!
Si te interesan los temas que aquí se tratan y dada tu reciente vinculación a una organización iniciática, no puedo dejar de recomendarte "Apercepciones sobre la Iniciación" de René Guénon, un libro que, particularmente, considero fundamental para comprender los alcances del camino iniciático.

Abrazos en su justo número.

Anonymous dijo...

Gracias, Sahaquiel.
Sabía que había preguntado en el lugar adecuado. Hasta la próxima vez.
Un abrazo igual.
Ciro:.