"¿Por qué huís cobardemente? Triunfad sobre la tierra, que en el cielo veréis la recompensa" (Boecio)



lunes, 28 de julio de 2008

Segunda caída

Somos bombardeados constantemente, en este mundo enfermo, entre otras muchas aberraciones que podríamos mencionar, por los medios masivos de comunicación, en cualquier momento y lugar, con imágenes desligadas completamente de todo caracter sagrado, imágenes frías, que nos impulsan a caer en la absurda maquinaria consumista de esta sociedad agitada y perturbada que no deja de dar vueltas por un camino sinuoso sin principio ni fin; o bien, tratan de estimular nuestras tendencias más inferiores, nuestras pasiones mas bajas, alejándonos definitivamente del auténtico centro intelectual. Estas imágenes, que repercuten a diferentes niveles psíquicos, condicionan al hombre, lo hacen más vulnerable, lo esclavizan y atrofian su capacidad para penetrar en el interior de los símbolos y despertar esa visión verdadera que, como diría Plotino, todos poseen pero pocos ejercitan.
A propósito de esto, Mircea Eliade nos habla de una segunda caída de la que, agregamos, parece cada vez más difícil volver. Podríamos hacernos algunas reservas en cuanto a las definiciones de religión y, principalmente, de hombre religioso (homo religiosus) en la obra de este autor, pero basta notar que se trata del hombre de las sociedades tradicionales que vive y participa activa y conscientemente de lo sagrado.


"En una perspectiva judeo-cristiana podría decirse igualmente que la no-religión equivale a una nueva «caída» del hombre: el hombre arreligioso habría perdido la capacidad de vivir conscientemente la religión y, por tanto, de comprenderla y asumirla; pero, en lo más profundo de su ser, conserva aún su recuerdo, al igual que después de la primera «caída», y aunque cegado espiritualmente, su antepasado, el hombre primordial, Adán, habría conservado la suficiente inteligencia para pemitirle reencontrar las huellas de Dios visibles en el Mundo. Después de la primera «caída», la religiosidad había caído al nivel de la conciencia desgarrada; después de la segunda, ha caído aún más bajo, a los subsuelos del subconsciente: ha sido «olvidada»."

Mircea Eliade, Lo Sagrado y lo Profano.



9 comentarios:

Mahatma dijo...

Querido Sahaquiel:

Muy acertadas tus observaciones. Lo que dice Eliade no es otra cosa que la solidificación del mundo, y con ella la de la visión sagrada, que si bien se encuentra latente en el hombre, el acceso a la misma es cada vez más raro y difícil. Salvando la terminología que usa y que vos bien aclarás, me resulta atractiva la idea de una segunda caída, más burda aún que la primera, y que sin embargo haga hincapié en la posibilidad siempre accesible de reencontrar las huellas de Dios... lo que me resulta un tanto inquietante es ¿en dónde sugiere que se pueden encontrar estas huellas ahora durante la segunda caída? ¿En el subconciente?

Gracias por darnos elementos para reflexionar.

Un abrazo!

M.

russianblue dijo...

Te he nominado al premio "Flor de blog". No tienes ninguna obligacion de aceptarlo pero, si quieres hacerlo:

http://buffelibre.blogspot.com/2008/07/actualidad-e-historia-310708.html

Un saludo

Sahaquiel dijo...

Querido Mahatma: Gracias por el comentario. Elegí ese texto de Eliade porque me pareció excelente la imagen de la segunda caída que utiliza para representar la progresiva solidificación del mundo, como bien apuntás (y creo que es lo único en lo que realmente "progresa" la humanidad).
En cuanto al tema del subconciente, no estoy seguro de qué es lo que este autor esperaba encontrar ahí. Lo que yo creo es que lo único que queda en el subconciente son residuos, residuos de aquello que alguna vez perdimos.. Puede que por el hecho mismo de ser una parodia, naturalmente incompleta, nos provoque esa sensación de que "algo falta". Pero toda verdadera búsqueda debe hacerse por arriba y no por los niveles inferiores de la conciencia como pretenden ciertos psicoanalistas.
En fin, creo que estoy divagando demasiado.
Un abrazo!

Sahaquiel dijo...

RussianBlue: ¡Muchas gracias! Es muy grato recibir estos reconocimientos que, como ya dije alguna vez, no creo realmente merecer. :)
Un fuerte abrazo y felicitaciones por tus aportes a la blogósfera.

José Manuel dijo...

Hacía tiempo que quería visitar este espacio con tranquilidad, saboreando y meditando sin prisas las reflexiones plasmadas y ha sido un verdadero placer, al punto que llevo todo el día en ello y ha sido verdaderamente productivo. Llevas, Sahaquiel, un gran trabajo realizado recibe, pues, nuestras felicitaciones.
Es bien curiosa esta expresión de Mircea Eliade de una "segunda caída" y, como bien dices, precisando lo que quiere decir con "religión" y "hombre religioso" todo queda más claro.
Al igual que mahatma me parece un tanto farragoso esas líneas finales que parecen complicar todavía más las cosas (propio de los hombres "dos veces caídos") pero que, sin embargo, el texto es un magnífico soporte para la reflexión.
Agradecemos, Sahaquiel, tu labor y anotamos el blog por el contenido bien interesante que proporcionas.
Un fuerte abrazo.

Sahaquiel dijo...

Estimado José Manuel: Muchas gracias por tus palabras, es un verdadero honor contar con tu visita. Lo que aquí se busca, con mayor o menor éxito, es aportar elementos para la reflexión y el debate, sin pretender agotar ningún tema en particular (¡y mucho menos un símbolo!), y esto permite, sin duda, que los artículos puedan ser ampliamente enriquecidos por los valiosos aportes de quienes, amablemente, aquí participan.
Un fuerte abrazo

Núria dijo...

Creo, Sahaquiel, que Eliade al hablar de “segunda caída” en realidad está hablando de fases del descenso cíclico, o de solidificación como dice Mahatma.
No podemos evitar ser hijos de nuestro tiempo y esta realidad es la que nos ha tocado. Sin embargo a pesar de la desacralización del mundo actual encontrar una vía que nos mantenga despiertos está más asequible que nunca. La comunicación con la familia espiritual, las lecturas de los viejos amigos del pasado y del presente, y todo aquello que nos mantenga despiertos. No olvidar nuestro origen celeste, le decía a Pola en su blog, pero no le dije que al mismo tiempo hay una labor de morir, olvidarse de todo aquello que uno no es, de las tonteras reiteradas, de los personalismos, de lo que nos ha incrustado este medio profano del que, lo queramos o no, somos parte.
Un abrazo

juanarmas dijo...

Hola Sahaquiel,

Quizás es porque los medios de comunicación buscan, como poder entre los poderes, conseguir que el ser humano acabe con un -digamos- encefalograma plano de su sacralidad. La visión sagrada de la existencia se da en los momentos cotidianos, y tiene menos que ver con el ritual que con la actitud interior de quien reconoce en sí mismo y en la vida, una visión sagrada de la Existencia.

Saludos (y encantado de "verte")

Juan

BeTina dijo...

Sahaquiel, muy interesante reflexión, creo que cuando el hombre aprenda a discernir entre el ego y el verdadero ser todo será aclarado, obviamente, el trabajo es personal, aunque esa luz luego se irradie.
Comparto plenamente la reflexión de Juan en cuanto a que la visión sagrada de la existencia se da en la interioridad y no en lo ritual o institucional.
Saludos!!
BeT