"¿Por qué huís cobardemente? Triunfad sobre la tierra, que en el cielo veréis la recompensa" (Boecio)



martes, 8 de enero de 2008

Huyamos hacia nuestra amada patria

En concordancia con el post anterior, comparto un pequeño y bello fragmento de las Enéadas*, la monumental obra de Plotino, donde toma como base el mito de Ulises para referirse al camino de regreso hacia lo Uno.

"Huyamos hacia nuestra amada patria"[1]; he aquí la más genuina exhortación que podría hacerse. ¿En qué consiste, pues, esta huida y cómo cumplirla? Haciéndose a la mar como Ulises, quien, al decir de Homero, abandonó a la hechicera Circe o a Calipso[2] -el poeta, me parece habla veladamente-, no consintiendo en permanecer a su lado, aunque el placer llenaba sus ojos y una inmensa belleza sensible lo rodeaba. Nuestra patria, de la que procedimos, está allí y allí también está nuestro padre. ¿En qué consiste, pues, este viaje y esta huida? No necesitas de tus pies para llevarla a término: los pies no hacen sino llevarte siempre de una región a otra de la tierra. Tampoco habrás de procurarte un carro tirado por caballos ni una embarcación que te lleve por el mar. Por el contrario, debes dejar todo esto atrás y no mirar, sino cerrar los ojos y despertar en ti otra manera de mirar[3] diferente de la anterior, una visión que todos poseen pero que pocos ejercitan.

Enéadas, I 6, 8

*Plotino, "Enéadas, Textos Esenciales". Traducción, notas y estudio preliminar: María Isabel Santa Cruz y María Inés Crespo.
[1] Homero, Ilíada II 140
[2] Homero, Odisea IX 29-32, y X 483-484
[3] Esta "verdadera mirada", dice III 6, 6, 71-74,
no es verdadera más que a condición de sustraer el cuerpo y de elevarse sin el cuerpo; la mirada con el cuerpo no es más que un cambio de un sueño por otro.

20 comentarios:

Pola dijo...

Precioso fragmento Sahaquiel.
Expresa a la perfección la llama del anhelo que prende desde dentro exhortando a emprender el camino de la totalidad.
Como en "el canto de la perla", se recibe un mensaje desde la patria olvidada en el Oriente luminoso exhortando a encontrar tu "traje de luz" para alcanzar la biunidad original perdida.
Sobre esta búsqueda fundamental habla este fragmento también de las Enéadas Plotino que tal vez conozcas. Yo lo he leído en la introducción del libro de Henry Corbin "El hombre de luz en el sufismo iranio" que trata de este tema en la tradición sufí. Dice así:
"Que todo alma medite esto: que es ella la que creó todas las cosas vivas, inspirándoles su principio vital;todo cuanto nutre la tierra y el mar, todas las criaturas del aire y las divinas estrellas, ella las creo; ella creó el sol y por ella fue hecho este gran firmamento; nadie más que ella lo dispuso con orden, nadie más que ella lo hace girar conforme al curso previsto."

Un abrazo.

Filousia dijo...

El padre de Odiseo yacía en su viña sin hablar y sin dar signos de vida ante la falta de esperanza en el retorno de su hijo. Mientras Penélope tejía su mortaja. Después, muertos los pretendientes y reconocido por su esposa, la vuelta a casa de Ulises solo se completa cuando este se encuentra con el padre. Primero se presenta como un extraño, luego revela su verdadera identidad. ¿Deberemos presentarnos ante el Uno cómo lo hizo Odiseo ante el viejo Laertes? ¿Esa nueva mirada es contemplar la verdad que hay en nosotros, enumerar los árboles y mostrar nuestras cicatrices?
Un beso :-)

Mari dijo...

Gracias por Plotino. Precioso. Voy a terminar culturizándome... Ag...
=)

Besos, buscador.

Sahaquiel dijo...

Pola: Yo también pensé en "el canto de la perla" cuando leí este fragmento. Corresponden a la misma idea; el anhelo de regresar a la tierra amada, a los orígenes. Gracias por la cita, es genial.
Hay otro texto de Plotino,también en las Enéadas, que es fantástico. Habla sobre los caminos de ascenso del músico, el amante y el filósofo. Quizá lo postee en algún momento

Un abrazo!

Filousía: Sea cual fuere el modo en el que nos presentemos, supongo que nada es extraño para el Uno. No es fácil tratar de ejercitar esa mirada, hay cicatrices que a veces no podemos o no queremos observar directamente, pero que están ahí, son parte de nosotros, como todo.

Un beso. :)

Mari: Gracias a vos por el comentario.
Besos.

Pola dijo...

Me encantaría que publicaras también esos textos que comentas (aunque bueno, tal vez lo que debería hacer es agenciarme una copia de la Enéadas y no esperar a que me hagas el trabajo).
Por cierto que hoy he leído que a la muerte de Plotino se decía que una serpiente había escapado de la boca del filósofo con su último aliento.

Un beso.

Núria dijo...

Hola Sahaquiel:

Muy interesante post y muy serias reflexiones, una de las armas que poseemos los humanos de ésta época para ejercitar la mirada interior, es decir la mirada intelectual, y sin duda tomar como base de meditación los textos de los sabios e iniciados, aquellos que nos precedieron en la ruta, no ha de ser una mala guía.

Por otro lado, tal como dice un lema de los antiguos marineros: "Vivir no es necesario, navegar es necesario".

Lo que Pola cuenta de Plotino no lo había oido nunca, pero la serpiente, en su acepción más alta, simboliza el Verbo.

Un abrazo.
N

Pola dijo...

Precisamente leí la leyenda de la muerte de Plotino consultando sobre el simbolismo de la serpiente. Otra de las cosas que me llamó la atención fue ver que en sánscrito existe una misma palabra para "serpiente" y para "vida". Eso ya dice mucho sobre el tema, y sobre uno de los sentidos de la anécdota de Plotino (aunque sólo uno, claro).

Núria, precioso el lema de los marineros.

Un abrazo a todos.

Sahaquiel dijo...

Gracias por tan valiosos aportes.
El relato sobre la muerte de Plotino es impresionante y muy sugerente.
La versión que conozco es diferente, pero no menos interesante.
Según palabras de Porfirio, ocurrió lo siguiente: "Cuando estaba por morir, como Eustoquio, que por entonces vivía en Pozzuoli, llegara tarde a su lado, tal como él mismo nos lo refirió, Plotino le dijo: «aún estoy aquí esperándote», y agregó: «esfuérzate por elevar el dios que está en nosotros hacia lo divino que hay en el universo», y en el momento en que una serpiente pasó bajo el lecho en el que estaba acostado y se escabulló por un agujero que había en la pared, Plotino expiró..."

Parece ser que el sabio retuvo voluntariamente su vida hasta la llegada de su discípulo a quien debía dar un último testimonio de su doctrina. Lo de la equivalencia en sánscrito entre "vida" y "serpiente" es muy significativo porque para los antiguos griegos el alma humana surge de la tierra y a ella regresa bajo la forma de una serpiente. Otros relatos sugieren que de la médula de un hombre muerto nacía una serpiente...

Abrazos!

Pola dijo...

Hola Sahaquiel,
este comentario es para corregir un error del anterior.
No es en sánscrito donde "vida" y "serpiente" se nombran con la misma palabra, sino que era así para los caldeos.
Debía haberlo vuelto a consultar antes de escribirlo. ¡Perdón!,¡perdón!
Lo que leí que se decía igual en sánscrito eran las palabras "savia" y "esencia" (también muy significativo).
Espero que no os haya confundido mucho.

Un abrazo.

Sahaquiel dijo...

Bueno, está claro que mis conocimientos de sánscrito son practicamente nulos así que no hay problema por el error, no va a cambiar lo que pienso de dicha lengua sagrada.
No hay por qué pedir perdón... Que esa correspondencia se haya dado entre los caldeos o entre los hindúes, creo que no le resta demasiada importancia, estamos hablando de sociedades tradicionales.
De todos modos, te agradezco por la aclaración.

Saludos.

Pola dijo...

Pero ¡¿cómo?!, ¡¿que no sabes sánscrito?!
¡Ay Sahaquiel!, te me has caído de un pedestal...
Como puedes ver mis conocimientos de esta lengua son muyyy profundos, sólo que de vez en cuando se me cruza con el caldeo.

Saludos.

Botón dijo...

Ah! qué complicado ejercitar "esa mirada"

Interesantísimo.

Saludos!

Pola dijo...

Hola Sahaquiel.
Sólo añadir que también en árabe existe una correspondencia entre las palabras vida y serpiente. En árabe, la serpiente se llama el-hayyah, y la vida el- hayàh.

Un abrazo.

Sahaquiel dijo...

Botón: Dicen que lo que no se ejercita se atrofia...

Saludos!

Pola: Es otro interesante dato. Recuerdo haber leído por ahí que en hebreo existe una correspondencia entre la serpiente y el nombre de Eva. Tengo que buscar esa revista.

Abrazo.

Pola dijo...

Así es, en hebreo hayàh significa a la vez "vida" y "animal", de la raíz hay (común con el árabe) y Eva es Hawà, la "viviente".
Esto último, al igual que lo escrito en mi comentario anterior, lo he leído en el libro de René Guénon "Símbolos fundamentales de la ciencia sagrada".

Saludos, KYW!

Luz dijo...

AAAHHH mis ojos!!! Porfa!!! cambiale el color al texto que me quedo ciega!!! jaja
UN besote!!

Sahaquiel dijo...

Pola: Ahhh, seguramente lo había leído de ese libro.. o, posiblemente, de un artículo que citaba a Guénon.
Gracias por el dato, KYW. :)

Un abrazo.

Luz: No hice ninguna modificación en el texto, tiene los mismos colores de siempre... No sé qué le pasará a tus ojos... pero espero no dañarlos demasiado.

Besos.

Luz dijo...

jaja,...ahora se lee bien, estaba el fondo en un color muy confuso...tal vez es mi compu, no sé.
Un beso!

Mahatma dijo...

Sahaquiel, interesante tu artículo, y también los comentarios...

Espero estar pronto comentando regurlarmente.

Abrazote!

M.

Sahaquiel dijo...

Mahatma: Los comentarios son siempre enriquecesores.
Ojalá puedas volver pronto, esa es una gran noticia!
Abrazos.