"¿Por qué huís cobardemente? Triunfad sobre la tierra, que en el cielo veréis la recompensa" (Boecio)



martes, 24 de julio de 2007

Nicolás Flamel: Las interpretaciones filosóficas según el magisterio de Hermes.

(El libro de las figuras jeroglíficas - Click para ampliar)

Nicolás Flamel fue sin lugar a dudas uno de los más emblemáticos y misteriosos adeptos de la Ciencia Sagrada. Su biografía está impregnada de alegorías simbólicas tales que lo convierten en un personaje semi-legendario. Los hechos fehacientemente probados y las especulaciones metafísicas en torno a su vida se confunden dando lugar a un enigma histórico que los eruditos modernos no lograron desvelar.
Un simple escribano de vida relativamente modesta, tras pasar largos años estudiando un arcano libro que el destino puso prodigiosamente en sus manos y, luego de recorrer un sendero inciático en el que conoció a su venerado Maestro Canches, se convirtió en un auténtico filántropo capaz de realizar cuantiosas obras benéficas sin que nadie comprendiese cuál era la fuente de sus elevados ingresos monetarios. Muchos creyeron, y él mismo afirmó, que había alcanzado la concreción de la Magnum Opus, que en su poder se encontraba el tesoro anhelado por todo verdadero alquimista: la Piedra Filosofal. También se dijo que junto a su esposa logró elaborar una tintura milagrosa o elixir de la inmortalidad. Lo cierto es que se desconoce la fecha exacta de su fallecimiento que se supone entre 1413 y 1418. Fue sepultado en el cementerio de Saint-Jacques-la-Boucherie, pero en un intento de exhumación, se descubrió que su tumba se encontraba vacía...


Éste es un fragmento, que me tocó muy de cerca, de la introducción a su magistral obra literaria: El Libro de las Figuras Jeroglíficas.

LAS INTERPRETACIONES FILOSÓFICAS SEGÚN EL MAGISTERIO DE HERMES

Deseo de todo corazón que aquel que busque los secretos de los sabios, -repasando en su espíritu estas ideas sobre la vida y la resurrección futura saque primero provecho de éstas. En segundo lugar que sea más previsor que antes; que profundice acerca de mis figuras, colores y filacterias, sobre todo éstas; ya que en este arte no se habla vulgarmente. Que luego se pregunte a sí mismo por que San Pablo está a la derecha, en el lugar en que se suele representar a San Pedro, y San Pedro en el lugar de San Pablo. Por qué San Pablo está vestido de blanco anaranjado, y San Pedro de naranja rojizo. Por qué el hombre y la mujer que están a los pies de estos santos rogando a Dios como si fuera el día del Juicio, están vestidos de colores diversos y no desnudos y en los huesos, como resucitando. Por qué en el dia del Juicio, se ha pintado a ese hombre y esa mujer a los pies de los santos, ya que deben aparecer mas abajo, en la tierra, no en el cielo. Por qué los dos ángeles anaranjados en cuyas bandas se lee: Surgite mortui, venite ad iudicium Domini mei, aparecen vestidos de ese color y fuera de su sitio que debe estar en lo alto del cielo con los otros que tocan instrumentos. Por qué tienen campo violeta y azul, y sobre todo por qué su filacteria, que habla a los muertos, termina en las fauces de un león rojo que vuela. Quisiera que después de éstas y otras preguntas que justamente pueda hacerse, abriera los ojos del espíritu y concluyera que esto se hizo por una causa. Seguramente que bajo su aspecto hay grandes secretos, y hay que rogar a Dios para que se los descubra. Habiendo así guiado por grados su conocimiento, deseo tambien que crea que estas figuras y explicaciones no se han dado para aquellos que jamás han visto los libros de los filósofos, y que, ignorantes de los principios metálicos, nunca se podrán llamar hijos de la Ciencia, pues si pretenden comprender estas cosas ignorando el primer Agente, se equivocarán y nunca entenderán nada. Que nadie me reproche si no me entiende con facilidad, pues ser más reprobable que yo, ya que al no estar íniciado en estas secretas y absolutas interpretaciones del primer Agente (que es la llave que abre las puertas de todas las ciencias), sin embargo, quiere entender lo mas sutiles conceptos de los filósofos, que muy celosamente lo han escrito para aquellos que ya poseen estos principios que no se encuentran en ningun libro porque es cosa de Dios que se los revela a quien le place, o se los hace enseñar a viva voz y por tradición cabalística, a un maestro; y eso pasa raras veces. Entonces hijo mío (te puedo llamar así porque soy muy viejo, y porque eres hijo de la ciencia), que Dios te deje aprender y luego trabajar para su gloria. Escúchame atentamente y no sigas adelante si ignoras los principios de que acabo de hablar.



PS: Alguien me dijo que Flamel aparece en Harry Potter, pero la verdad es que no leí ninguno de sus libros ni me interesé en ver las películas.

sábado, 14 de julio de 2007

Llama de Amor viva.

Aurora Consurgens - Figura XXXI (click para ampliar)

Aquí, otro de los fantásticos poemas místicos de San Juan de la Cruz...


Canciones del alma en la íntima comunicación,

de unión de amor de Dios.



1. ¡Oh llama de amor viva,
que tiernamente hieres
de mi alma en el más profundo centro!
Pues ya no eres esquiva,
acaba ya, si quieres;
¡rompe la tela de este dulce encuentro!

2. ¡Oh cauterio suave!
¡Oh regalada llaga!
¡Oh mano blanda! ¡Oh toque delicado,
que a vida eterna sabe,
y toda deuda paga!
Matando. muerte en vida la has trocado.

3. ¡Oh lámparas de fuego,
en cuyos resplandores
las profundas cavernas del sentido,
que estaba oscuro y ciego,
con extraños primores
calor y luz dan junto a su Querido!

4. ¡Cuán manso y amoroso
recuerdas en mi seno,
donde secretamente solo moras
y en tu aspirar sabroso,
de bien y gloria lleno,
cuán delicadamente me enamoras!

lunes, 9 de julio de 2007

Panta Rei

(Rosarium Philosophorum, XVII - Pedro-Arnaldo de Vilanova)

La poesía no es mi fuerte y, definitivamente, nunca lo será. De ningún modo se encuentra entre mis prioridades la idea de perfeccionar las pobres cualidades que poseo en dicho arte. Sin embargo, no quería dejar pasar la oportunidad de compartir estas pocas palabras que surgieron sin demasiada premeditación.

Panta Rei

La oscuridad en la Luz se disuelve,
el Hieros Gamos ha finalizado.
El Rebis vuela en su carro dorado
y con los cuatro elementos te envuelve

Puedes cantarle al Fuego, alegremente
las arcanas canciones celestiales,
caminando en las aguas infernales,
repitiendo en las olas de tu mente:

"Todo fluye en el mundo, sin demora.
En el mismo río no entrarás dos veces.
Aquí, en manos del Amor, enloqueces
¡sumergiéndote en la magia del Ahora!"

Aclaraciones: La afirmación "Todo fluye" o Panta Rei, pertenece al filósofo griego Heráclito de Efeso (544 adC - 484 adC) a quien también se le atribuye la cita parafraseada casi al final del poema: "En el mismo río entramos y no entramos, pues somos y no somos [los mismos]" (En el mismo río no entrarás dos veces). En sus obras sostenía que la constancia del cambio y la transformación constituyen la esencia del Cosmos en un eterno enfrentamiento de los opuestos que son sometidos por la Ley universal del Logos, regulando todo el movimiento de la realidad y conduciéndola a la armonía en la unificación de los contrarios. A su vez, consideraba simbólicamente al Fuego como principio natural del mundo, por su carácter dinámico y cambiante.
En las parábolas alquímicas, el Hieros Gamos es la unión sagrada del Rey y la Reina que funden sus cuerpos dando nacimiento a un ser andrógino: el Rebis (ver imagen) o "dos veces Rey", es decir, la trascendencia y complementariedad de los principios masculino y femenino en un único ser, espiritualmente superior a la suma de las partes.
En este mundo, en eterna transformación cíclica, debemos elevarnos por sobre la ilusión generada por la dualidad de nuestro ser hasta alcanzar una percepción por encima del tiempo y el espacio, viviendo en un eterno presente: "Aquí y Ahora"

jueves, 5 de julio de 2007

Evangelion

Video
(AMV creado por un fan con música de Within Temptation)

Poco puede decirse que no sea haya dicho ya de esta fantástica serie de anime.
Neon Genesis Evangelion es una obra maestra indiscutida. Pocas series o películas, en estos últimos tiempos, han logrado sintetizar de un modo tan cercano a la perfección todo lo que esta impactante animación japonesa es capaz de transmitir. Su riqueza simbólica es extraordinaria. Tanto en los 26 episodios televisivos como así también en su película final (The End Of Evangelion) es posible encontrar referencias concretas al Gnosticismo, la Cabala y los Rollos del Mar Muerto, además de sumergirnos en un profundo análisis psicológico de sus personajes y en el planteo de variadas cuestiones existencialistas.
A modo de pequeño homenaje transcribo partes de un hermoso diálogo de la película. Prefiero no describir la escena en la que dichas palabras tienen lugar por respeto a quienes se interesen en conocer la serie y aún no han tenido oportunidad de hacerlo.

"- Es difícil descifrar con precisión los misterios de tu propia realidad a partir de la realidad de los otros.
- ¿Dónde puedo encontrar la felicidad?
- La felicidad sólo se encuentra en tus sueños...
- Así que esto no es la realidad sino un mundo vacío...
- No, es un sueño
- Por eso no estoy allí
- Este mundo es tu intento de cambiar la realidad
- ¿No puedo hacerlo?
- Te estas escondiendo detrás de la fantasía y sólo te mientes a ti mismo
- ¿No puedo soñar que estoy solo?
- Eso no sería un sueño sino un sustituto de la realidad
- Entonces... ¿dónde está mi sueño?
- Es una extensión de la realidad
- ¿Y dónde está mi realidad?
- Donde termina el sueño"
...

"- La realidad está más allá, en alguna parte y los sueños son parte de la realidad y la verdad está dentro de tu corazón. El contenido del corazón humano crea su propia apariencia y las nuevas imágenes cambiarán sus formas y sus corazones. La imaginación... el poder de la imaginación es abrir tu propio futuro y hacer fluir el tiempo. Pero las personas deben actuar por su voluntad o nada cambiará. Así, debes recuperar tu forma perdida, por tu propia voluntad, aunque no sepas qué decir o que las palabras de otros te confundan."
...

"No te preocupes todas las formas de vida tienen el poder de regresar a su forma original. Cada forma tiene el poder de vivir. Cualquier lugar puede ser el paraíso, si deseas vivir. Por el hecho de tener vida tienes la oportunidad de ser feliz en cualquier parte. Mientras existan el Sol, la Luna y la Tierra todo estará bien."

lunes, 2 de julio de 2007

Nasrudin: Por suerte yo pasaba por aquí

Nasrudín paseaba cerca de un pozo, cuando se sintió impulsado a mirar adentro. Era de noche y, al escudriñar la profundidad del agua, vio allí el reflejo de la luna.
-¡Debo salvar la luna! (pensó), de otro modo nunca menguará y el mes de ayuno de Ramadán no terminará nunca.
Hallo una cuerda y arrojó un cabo dentro del pozo, al tiempo que exclamaba:
-¡Mantente firme; no te descorazones; ya llegará socorro!.
La cuerda quedó enlazada en una piedra dentro del pozo y Nasrudín tiraba con todas sus energías. Estaba haciendo fuerza hacia atrás cuando, de pronto, la cuerda se zafó y el Mulá cayó de espaldas al suelo.
Mientras se hallaba allí tendido jadeante, observó a la luna surcar el cielo.
-Me alegra haberte sido útil. Fue una suerte que yo justamente pasara por aquí, ¿no es cierto?.

(Las Ocurrencias del increíble Mulá Nasrudin - Compilación de Idries Shah)

domingo, 1 de julio de 2007

De los colores accidentales y esenciales que aparecen durante la Obra

(Lámina 18 de Splendor Solis de Solomon Trismosin: Luna - El Rey Rojo)

Este es un capítulo de un precioso y bien conocido texto alquímico que más de uno sabrá apreciar en su justa medida. No pretendo crear un espacio marcado por el elitismo ni nada que se le parezca, porque no es mi estilo. Por el contrario, deseo compartir, con quienes visitan el blog, textos tradicionales que provocaron un gran impacto en mi vida por la magnánima luz que aportan en su sapiencial instrucción dedicada a los Adeptos del Arte Real. Por ese motivo opté por seleccionar este fragmento que pertenece a uno de los, sin lugar a dudas, más depurados y esclarecedores tratados de Alquimia.

Habiendo elegido ya la Materia de la Piedra, conoces además la manera segura de obrar, y sabes con la ayuda de qué método se hace que aparezcan los diversos colores al cocer la Piedra. Un filósofo ha dicho: "Tantos colores como nombres. Para cada nuevo color que aparece en la Obra, los Alquimistas han inventado un nombre diferente. Asi, a la primera operación de nuestra Piedra, se le ha dado el nombre de putrefacción, porque nuestra Piedra es entonces negra . Cuando hayas encontrado la negrura, -dice otro filósofo-, sabe que en esa negrura se oculta la blancura, y es preciso que la extraigas". Después de la putrefacción, la piedra enrojece y acerca de ello se ha dicho: "Con frecuencia la piedra enrojece, amarillea y se licúa, coagulándose después, antes de la verdadera blancura. Se disuelve, se putrifica, se coagula, se mortifica, se vivifica, se ennegrece, se blanquea, se adorna de rojo y de blanco, y todo esto por sí misma. También puede ponerse verde, porque un filósofo ha dicho: "Cuece hasta que aparezca un niño verde, es el alma de la piedra". Otro dijo: "Sabed que es el alma lo que domina durante el verdor". También aparecen antes de la blancura los colores del pavo real; un filósofo habla de eso en estos términos: "Sabed que todos los colores existentes en el Universo o que uno pueda imaginar, aparecen antes de la blancura, sólo después viene la verdadera blancura. El cuerpo será cocido hasta que se vuelva brillante como los ojos de los pescados y entonces la piedra se coagulará en la circunferencia: "Cuando veas aparecer la blancura en la superficie del recipiente -dice un sabio- puedes estar seguro de que bajo la blancura se oculta el rojo; tienes que extraerlo, y para eso cuece hasta que todo esté rojo." Finalmente, hay entre el rojo y el blanco un cierto color ceniciento, del cual se ha dicho: "Después de la blancura, ya no puedes engañarte, porque aumentando el fuego llegarás a un color grisáceo". "No desprecies la ceniza -dice un Filósofo-, porque con la ayuda de Dios, se licuará." Por fin, aparece el Rey, coronado con la diadema roja, si Dios lo permite.

(El espejo de la Alquimia, Roger Bacon)

"El que tiene oídos, que oiga". (Mateo 13:9)