"¿Por qué huís cobardemente? Triunfad sobre la tierra, que en el cielo veréis la recompensa" (Boecio)



martes, 19 de junio de 2007

Y ellos volaron...

“Acérquense al borde".
"No podemos. Tenemos miedo".
"Acérquense al borde".
"No podemos. Nos caeremos!"
"Acérquense al borde".
Y se acercaron.
Y él los empujó.
Y ellos volaron.

Guillaume Apollinaire (1880-1918)

6 comentarios:

Luz dijo...

A veces necesitamos de otros, para que nos den el empujoncito, y eso es bueno.
Pero creo que también es muy valiente pegar el salto impulsado por uno mismo.
Besos!!!
L

Sahaquiel dijo...

Estoy plenamente de acuerdo. Y creo que ese llamado es interno. Es una voz que nos impulsa a avanzar, que nos dice: "Acércate al borde" Porque en el fondo, ya conocíamos nuestras alas, pero la ceguera nos impidió verlas.

Muchos besos!

V

Mari dijo...

Si, nos dan el empujón y volamos. También me quejo cuando me dan el empujón, claro. =)
Al final lo agradezco.

Besotes, che!

Carlos dijo...

Me gusta el "didactismo" de tu Blog.

Ese texto es una maravilla.

Te dejo un gran abrazo.

Sahaquiel dijo...

mari: Siempre nos quejamos.. pero cómo necesitamos abrir las alas!

Besotes!

Carlos: Muchas gracias. Me alegra que te sientas a gusto.

Un abrazo!

Fab dijo...

mi amigo volador!
:)
un abrazo!