"¿Por qué huís cobardemente? Triunfad sobre la tierra, que en el cielo veréis la recompensa" (Boecio)



sábado, 9 de junio de 2007

Hijos de Hermes


"¡Oh, vosotros, del divino Hermes los hijos e imitadores, a quienes la Ciencia de vuestro padre ha mostrado la Naturaleza al descubierto: únicamente vosotros y tan sólo vosotros sabéis de qué modo esa mano inmortal formó la Tierra y los Cielos a partir de la Masa informe del Caos, pues vuestra Gran Obra muestra claramente que, de la misma manera que se hace vuestro Elixir filosófico, ha hecho Dios todas las cosas."
(Marco Antonio Crasellame, La Luz Surgiendo por sí misma de las Tinieblas)

El Adepto es consciente de que su esencia constituye un Microcosmos, reconoce a través de las correspondencias herméticas, que su manifestación es imagen y semejanza del Universo Macrocósmico. El lento trabajo de laboratorio que conduce al Alquimista a la concreción de la Gran Obra, a la sublime obtención del Mercurio de los Filósofos, deberá por lo tanto imitar el proceso cosmogónico de la Creación Universal.
En el intenso recorrido de la vía iniciática, que es en realidad un camino de arduo trabajo interno, el iniciado debe repetir en su interior las distintas etapas en la formación del universo, pasando, de este modo, tras superar una serie pruebas que tienen como objetivo exaltar sus máximas potencialidades, del Caos al Orden, de las Tinieblas a la Luz. Conforme vaya moldeando su propia naturaleza , el espíritu descendente se materializará, la materia ascendente se espiritualizará y será capaz de irradiar la sabiduría inherente a su estado primigenio, transmutando parte de su entorno. El Neófito deviene así en un pequeño demiurgo, un Dios Terrenal, reflejo del Hombre Celestial.
El hombre, en tanto que ser social, no puede buscar la realización a través del autoconocimiento sino en función de las posibilidades de transformación del entorno. Su manifestación temporal es trascendida y no sería nada, sino a través de la interacción con el resto de los seres, no pudiendo concebir su lugar en este mundo como un individuo completamente ajeno a la sociedad. Debe ser un canal a través del cual fluya la sabiduría perenne por medio de sus obras actuando como co-creador y obrero de la construcción universal.

Sahaquiel

6 comentarios:

Luz dijo...

Hoy no tengo un día demasiado inspirado, pero de todos modos estoy de acuerdo. Uno se siente realizado cuando siente que lo que hace afecta a otros para bien.Así, te sentís útil y además, parte de algo bueno No sirve vivir para uno mismo, no tiene la menor gracia.
Besotes!!!

Sahaquiel dijo...

Luz!! Gracias por el comentario. Ésa es la idea, la búsqueda de la realización debe implicar una proyección exterior de los logros obtenidos a nivel personal, que no debe confundirse con un simple asistencialismo o cosa parecida. Al menos, ése es mi humilde punto de vista.

Te dejo muchos besos!! :))

Mahatma dijo...

Más que interesante e inspirador, Sahaquiel! Muchas veces nos olvidamos que si bien el Trabajo es interno, pertenecemos también al mundo, por lo que si algo en nosotros cambia, cambia el entorno. Muy valioso el que nos (me) lo recuerdes.

Existe una tradición que dice que cuando Adán "cayó", cayó con él toda la naturaleza. Cuando Adán, por sus esfuerzos y el Don de Dios, sea redimido, redimirá también a toda la naturaleza... Que es otra manera de expresar lo que ponés en el post.

Abrazos!

M.

Sahaquiel dijo...

Excelente aporte!
Es, de este modo, cómo los Constructores Medievales emprendían sus majestuosas obras destinadas a perdurar a través de los siglos. Obras cuyo fin sólo sería visto por unos pocos de sus obreros ya que se necesitarían de varias generaciones para concluirlas. Los Maestros Constructores buscaban la trascendencia a través de estas magnánimas construcciones, cuya estructura albergaba mucho más que un lugar de culto, mucho más que un templo religioso.

Fab dijo...

El misterio del misterio trabajando.
las palabras que atravez de ti
se escriben aquí, hacen click aquí.

de Dios interior a Dios interior..
me inco.

Abrazo..y
gracias. :)

Sahaquiel dijo...

Fab: Gracias a ti por la visita, por las palabras y la presencia. :)
No hay nada que agradecerme, sólo dejé que unas cuantas palabras fluyeran..

Otro abrazo.